info@educreapuebla.com

01 222 366 0473

EL MOVIMIENTO

La actividad física y la mental son paralelas. María Montessori relaciona la acción con la espiritualidad. El movimiento está al servicio de la inteligencia y de la psique, de ahí la importancia de que el niño pueda moverse en el ambiente y no restringir esta necesidad.

María Montessori considera que el periodo más importante de la vida es de los 0 a los 5 años, aquí se construyen las bases emocionales, la lectoescritura, la confianza básica, etc.

El movimiento es una característica esencial de la vida y sirve a todos los seres vivos Como una indispensable herramienta de supervivencia, ya que les permite alcanzar lo necesario y evitan lo dañino.

Desde el punto de vista del movimiento, los humanos recién nacidos abandonan el útero materno antes de estar completamente listos para la vida exterior. Las únicas partes del cuerpo que pueden controlar voluntariamente son la boca y la garganta.

El tiempo necesario para que el niño adquiera habilidades motoras es similar al de los primates recién nacidos exactamente 8 a 9 meses. Los primates recién nacidos se sujetan a la piel de la madre con las manos y permanecen adheridos en esta posición durante varias semanas mientras la madre se mueve libremente por el ambiente. Nuestros recién nacidos no son capaces de esto por la simple razón de que aunque las células nerviosas están en su lugar la red de fibras que las une con los músculos aún no ha sido cubierta por una sustancia especial llamada mielina.

La condición psicológica de los humanos recién nacidos resulta de la ausencia de una cubierta de mielina alrededor de las fibras nerviosas. Esto explica porque ni siquiera pueden levantar la cabeza, sino que necesitan ser sostenidos por detrás cuando se les toma en brazos. Aunque el movimiento de los ojos inicialmente no se controla, esto se logra pronto en un ambiente favorable. La capa que cubre las fibras nerviosas se completa más o menos al cabo de un año. Empieza en la parte superior del cuerpo y se mueve hacia abajo.

El progreso en la adquisición de movimientos voluntarios es muy rápido y en solo 12 meses el niño va de una casi total falta de coordinación a la más difícil forma de coordinación que es caminar en dos piernas. Solo los seres humanos han logrado esta habilidad, que requiere de un sistema de equilibrio muy sofisticado.

Aunque sea cierto que tarde o temprano todos los niños aprenden a coordinar sus movimientos, es necesario entender que cualquier obstrucción al movimiento libre, especialmente en el primer año de vida, puede tener serias consecuencias psicológicas que quizás comprometen el desarrollo armonioso de la personalidad.




To Top ↑